Cualquier orgasmo es un buen orgasmo. Pero lo que la mayoría de las personas con vulvas no saben es que se pueden experimentar diferentes tipos de orgasmos a través del tantra. Aquí está todo lo que necesitas saber sobre los orgasmos tántricos y cómo tener uno.

¿Qué es un orgasmo tántrico?

Los orgasmos tántricos consisten en rechazar la vergüenza, rechazar el juicio y respirar en el momento, tanto si nunca has tenido un orgasmo como si has tenido miles. El sexo tántrico, a menudo considerado como el “siguiente nivel” de sexo, tiene que ver con la exploración, el empoderamiento y el disfrute. Se trata de llevar el orgasmo más allá de lo físico.

Los orgasmos son importantes desde el punto de vista espiritual porque te sacan de la cabeza y te llevan al cuerpo. En el momento del orgasmo, pierdes el ego, la sensación de estar aislado de la fuente. El estado de orgasmo es también un estado de energía muy alta, como la electricidad que corre desde los genitales a través de la columna vertebral y todo el sistema nervioso. Esto es lo que te da ese “resplandor orgásmico” durante todo el día: la carga de chi sexual que viene de dentro.

Tipos de orgasmo tántrico:

1. El orgasmo del clítoris

Se llama sahajoli, o “el rayo”, porque el clítoris tiene más de 8.000 terminaciones nerviosas. Eso es mucho más que el pene La activación de estas terminaciones nerviosas crea una cantidad increíble de electricidad. En el tantra, este tipo de orgasmo viaja por la parte delantera del cuerpo y se siente como una “nota alta”

Cómo tener uno:

Los círculos, los golpes, los tirones y los rodamientos son técnicas estupendas para jugar. Rodea la punta del clítoris con la punta del dedo para estimular la excitación. Intenta pasar de círculos más pequeños a círculos más grandes. Varía la presión, desde un toque ligero hasta una presión más fuerte.

Empuja el clítoris hacia abajo y haz pequeños movimientos de empuje y arrastre. A continuación, desliza el dedo por el eje del clítoris. Utiliza un dedo o varios mientras das golpecitos, tiras suavemente y haces círculos: todo depende de lo que te conecte con tu clítoris. Es posible que desees probar la masturbación tántrica para adentrarte realmente en ella.

Muchas personas dicen que la estimulación directa del clítoris es el “único” orgasmo que pueden tener. Pero si aprendes otras técnicas y toques, puede que descubras que los orgasmos de clítoris son una gran puerta de entrada a otros tipos, e incluso a los orgasmos múltiples.

2. El orgasmo vaginal

La vagina se llama yoni en sánscrito, lo que se traduce vagamente como “un espacio sagrado” En la filosofía tántrica, nos acercamos a la vagina desde un lugar de máximo amor y respeto, por lo que el masaje yoni es una práctica destinada a honrar verdaderamente a la dueña de la vagina y a darle placer desinteresado.

El orgasmo vaginal se centra en el cuello del útero, que es, energéticamente, tanto psicológico como espiritual. Es un orgasmo completo, sin retenciones. La energía de este orgasmo viaja por el centro de la columna vertebral y se activa en el corazón: se siente más como un bombo profundo.

Cómo conseguirlo:

Concéntrate en los Kegels tántricos y en la respiración.

Empieza en una posición relajada y cómoda, y respira profundamente. Utiliza tu respiración de felicidad: Contrae la parte posterior de tu garganta, inhala para crear un sonido susurrante, luego exhala y suelta ese sonido de nuevo. Respira continuamente de forma profunda, lenta y audible.

Esto ayuda a extender la energía orgásmica por todo el cuerpo. Para este tipo de orgasmo, no quieres que la energía esté sólo en tu clítoris. La respiración profunda puede ayudar a mover esa energía desde el yoni a todas las partes de tu cuerpo. (Aquí tienes más información sobre cómo tener un orgasmo de cuerpo entero)

Un Kegel requiere apretar y soltar: tensar y relajar los músculos vaginales. El secreto de unir la respiración y el cuerpo para liberar este impresionante orgasmo es apretar al inhalar y luego, reteniendo el apretón, visualizar el orgasmo subiendo desde el cuello del útero hasta la coronilla como una luz blanca.

3. El orgasmo del punto G

Las traducciones originales del Ananga Ranga, un manual de sexo indio con siglos de antigüedad que se basa en el Kama Sutra, se refieren específicamente a la zona erótica de la pared vaginal: el saspanda nadi. Para algunos propietarios de vulvas, el punto G es menos un punto y más una zona que se siente bien cuando se estimula.

Cómo tenerlo:

Para encontrar el punto G, curva tus dos primeros dedos como la letra C y deslízalos dentro de la vagina. Busca un trocito de piel suave y esponjosa detrás del clítoris. Puedes masajearlo haciendo un movimiento de venida con los dedos curvados. Varía entre movimientos rápidos y lentos. También puedes hacer cosquillas en el clítoris simultáneamente en la punta o ejercer presión sobre el hueso púbico o por encima de él.

No te sorprendas si este tipo de estimulación te lleva a una repentina explosión de humedad, o a la eyaculación. El líquido que acompaña a algunos orgasmos se llama amrita, o “néctar de la diosa”, y es sagrado.

4. El pezón-gasmo

Lapuja de Shyama es un masaje sensual de los senos que se considera una actividad potenciadora para las personas con vulvas. Shyama es la diosa tántrica del corazón. Se dice que despertar el placer a través de los pechos y los pezones despierta a esa diosa responsable del amor y los vínculos.

Algunos estudios científicos respaldan estas antiguas tradiciones: El juego con los pezones activa la misma corteza nerviosa que la estimulación del clítoris y los genitales, lo que sugiere que puede ser absolutamente un lugar de placer orgásmico. Puedes utilizarlo como una práctica de autoplacer, masajeándote con aceite de coco en la ducha, o puedes llevarlo al dormitorio con tu pareja.

Cómo hacerlo:

Comienza tocando tu vientre. Empieza con caricias alrededor del vientre, la caja torácica y entre los pechos para provocarte. Tómate tu tiempo para despertar la energía sexual antes de llegar a los pechos y los pezones.

El gran secreto de este masaje es la estimulación, que consiste en encontrar el límite del placer y provocar hasta que el cuerpo responda pidiendo más. Ve despacio. No te presiones para conseguir el resultado final.

Cuando ya no puedas esperar más, comienza a trazar la areola con un ligero toque hasta que los pezones se pongan erectos. Entonces, empieza a pellizcar suavemente.

Cuando tu cuerpo empiece a responder, sigue masajeándote mientras haces Kegels. Sigue atrayendo esa energía hacia los pechos. Esto hace un círculo completo de energía orgásmica en todo tu cuerpo.

5. Orgasmos múltiples

El tantra no consiste en tener un gran orgasmo y ya está. Puedes enseñarte a tener múltiples orgasmos, y en el sexo tántrico, incluso los hombres pueden tener múltiples orgasmos.

Cómo tenerlos:

Utilizando las técnicas y los toques que mejor han funcionado -es decir, que te han proporcionado un orgasmo en el pasado- practica “ir a por ello” en cuanto te hayas relajado, sólo un poco, desde el primer orgasmo.

Es posible que tengas que mezclar las cosas. Según la Encuesta Nacional de Salud y Comportamiento Sexual de 2010, las mujeres con vulva tienen más probabilidades de tener un orgasmo cuando realizan una variedad de actos sexuales y, específicamente, cuando se incluye una mezcla de sexo oral y coito vaginal.

Cuando nos burlamos de nosotras mismas, bordeamos nuestro placer y movemos nuestra energía orgásmica por todo el cuerpo, nuestros orgasmos pueden llegar a ser como olas que se mueven por todas las vértebras. Una vez que aprendas a bordear y provocar tus orgasmos, podrás liberarte en orgasmos múltiples y de todo el cuerpo.

6. El orgasmo energético.

En pocas palabras, los orgasmos energéticos ocurren cuando has desbloqueado esa energía sexual kundalini, y fluye libremente a la orden. Se trata de crear múltiples oleadas de sensaciones orgásmicas, no de retorcerse en éxtasis físico cuando estás atascado en el tráfico. Aquí está nuestra guía paso a paso sobre cómo tener un orgasmo energético.

Recuerda que los métodos tántricos no consisten en un orgasmo rápido. Una vez que hayas aprendido a involucrar tu mente y tu cuerpo y a concentrarte en el placer y en la energía en movimiento, podrás liberar toda esa energía orgásmica a voluntad.

Cómo practicar una masturbación tántrica:

Si quieres probar la masturbación tántrica por ti mismo, aquí tienes algunos consejos generales para empezar:

1. Crea un entorno que sea seguro, cómodo y relajante

Prepárate para la relajación y asegúrate de darte el tiempo suficiente para explorar. Encender una vela puede ser un buen punto de partida. Pero asegúrate de poner en marcha todos los sentidos posibles y de centrarte en ti. ¿Qué tipo de ambiente te gusta más?

Recuerda que el tantra es más una práctica continua que puede conducir a una mayor conciencia de tu sexualidad que una estrategia de masturbación específica para alcanzar el orgasmo. El objetivo es aprender más sobre ti mismo y sobre lo que disfrutas mientras exploras. Y, si ese concepto te pone un poco nervioso, céntrate en esta sencilla estrategia: encuentra tu felicidad.

2. Empieza a explorar tu cuerpo y tus preferencias

Recuerda respirar y centrarte en las sensaciones generales. Que empieces con una fantasía o con algún tipo de imagen sexual depende completamente de ti. Lo importante es encontrar cosas que disfrutes sin ningún tipo de juicio o autocensura de por medio.

Elimina la presión o las expectativas de lo que “deberías” hacer y céntrate en aprender sobre lo que te gusta en relación con el sexo y el placer.

3. Muévete despacio

Puede ser tentador apresurarse a llegar a su destino -ya sea a través de la estimulación del clítoris, la penetración u otro método de orgasmo-, pero el tantra consiste en disfrutar del viaje y comprender más sobre uno mismo.

Un estudio sugiere que, aunque más de un tercio de las mujeres necesitan la estimulación del clítoris para llegar al orgasmo, el tipo, la ubicación, la presión e incluso el patrón de contacto que se utiliza para obtener el placer varía mucho de una mujer a otra.

Esto significa que un poco de autoexploración puede llegar muy lejos. En tu caso, esto podría implicar la exploración de tus zonas erógenas o el descubrimiento de diferentes formas de darte placer, como aprender a encontrar y estimular tu punto G. También puede significar experimentar con los dedos o con un juguete sexual.

Concéntrate en tus preferencias individuales, ya sea descubriendo cuáles son o simplemente disfrutando de las cosas que ya sabes que te gustan.

4. No te estreses

Si te cuesta un poco de tiempo entrar en materia, tampoco pasa nada. El tantra consiste en aprender lo que te hace feliz y descubrir cómo amarte a ti mismo.

La Dra. Brito explica que un poco de amor propio también tiene algunos beneficios que valen la pena. Explica que practicar el tantra y la masturbación tántrica puede ayudar a aumentar tu conciencia corporal en general, impulsar tu conexión contigo mismo y ayudarte a entender mejor tus propias necesidades sexuales, lo que ayuda a mejorar tu vida sexual en general.

Conclusión

Independientemente de la razón por la que estés interesado en el tantra y la masturbación tántrica, la belleza de la práctica es que pone el énfasis en el individuo. En lugar de seguir una serie de reglas o directrices establecidas, se trata de encontrar lo que te gusta, lo cual siempre es bueno.

Para las mujeres en particular, los días de aceptar el mal sexo como algo normal han terminado. ¿Encontrar lo que te hace sentir bien y disfrutar de los beneficios? Eso es algo que todos podemos apoyar.